miércoles, 8 de septiembre de 2010

Ganas de ti.

Ganas de llorar, de reír, de gritar, de saltar, ganas de soñar, de vivir, de amar, ganas de escribir, de hablar, ganas de querer, de sonreír, ganas de volar, de caer, ganas de olvidar, de recordar, de ganar, ganas de perder, ganas de tocar, de morder, de acariciar, ganas de sentir, de disfrutar, ganas de contar, de restar, de sumar, ganas de abrazar, de besar,ganas de mentir, de contarlo todo, ganas de jugar, de romper, de no hacer nada, ganas de escuchar música, de escuchar el silencio, de hacer feliz a gente, ganas de joder, ganas de desaparecer, ganas de nada, ganas… ganas de todo… ganas de ti.

martes, 7 de septiembre de 2010

Hoy me siento diferente. Siento que acabo de cometer un error, ahora mismo, acabo de dejar que te marches mientras lo que en realidad hubiera querido hacer era decirte que te quiero, que me he comportado como un crío, sin saber lo que hacía, me dejé llevar por los celos, no lo entiendo ni yo, te he dejado escapar así, sin más, mientras hacia el gilipollas por la vida, sin ti… no sé, somos solo amigos, o quizá ya, ni eso. Me siento fatal por haberte juzgado sin tener ni idea, lo siento muchísimo. Sabes? Desde que te conocí, supe que seríamos, por llamarlo de alguna manera, “inseparables”, porque no hay día, en el que no recuerde todas nuestras tonterías, todas esas cosas que ya tenemos decididas que, por otra parte, son promesas por cumplir, y deseo con todas mis fuerzas que así sea… Porque, no hay vez, en la que mire la luna, una insignificante estrella o simplemente mire hacia el cielo, y no me acuerde de tus ojos, de tu sonrisa perfecta o de tus palabras, que, poco a poco, se las lleva el viento, vuelan fugaces por un mundo sin fronteras, y… yo, no quiero que todas esas palabras vuelen fuera de mi mente, procuro tenerlas siempre presentes en mis dulces pensamientos junto a ti, pero esta vez, es diferente, no he sabido hacerlo como en las demás ocasiones, está vez, aunque haya sido una insignificante tontería, siento que no sé ser yo sin ti, siento que “nada es necesario si tú no estás” asi que, intenta imaginar cómo me siento, imagina todo lo demás… que, en cierto modo, no es nada sin ti, sin tu dulzura, sin tu alegría, sin ti, en general, el todo se convierte en nada… Y por primera vez, y sin que sirva de precedente, esta vez, no quiero que sean cosas que suenan a triste, o a olvidar, quiero que sean cosas donde volar en círculos cerrados o nadar en mares pequeños, sean espectaculares y además tengo que confesarte que a mí, lo que me va, es tumbarte en el suelo, para decirte con la mirada, todo lo que con mi voz no puedo y si por si acaso no recuerdas mis abrazos, no te dejo mi canción, te dejo mi corazón, para pedirte desde ahí, que sigas… que sigas siendo lo que quiero… 

Simplemente decirte, pequeña, que... te quiero.


Peter.